neurodinamica dolor neuropatico
junio 29, 2026

Efectos fisiológicos del movimiento sobre el nervio periférico

Más allá de la biomecánica: fisiología del nervio periférico en respuesta al movimiento 

Tradicionalmente, el estudio clínico del sistema nervioso periférico en fisioterapia se ha centrado en sus propiedades biomecánicas: capacidad de deslizamiento, tolerancia a la tensión y relación mecánica con los tejidos circundantes. Sin embargo, el movimiento neural no constituye únicamente un fenómeno mecánico. La evidencia experimental acumulada durante las últimas décadas sugiere que la carga mecánica aplicada sobre el tejido nervioso también puede influir sobre procesos vasculares, axoplásmicos, neuroinmunológicos y neurofisiológicos.

Desde esta perspectiva, la neurodinámica puede entenderse como una intervención dirigida no solo a restaurar el movimiento del nervio, sino también a modular varias condiciones fisiológicas necesarias para su homeostasis.

Hemodinámica intraneural y tolerancia mecánica

El nervio periférico es un tejido con elevada demanda metabólica. Muchas veces explico a mis pacientes que el sistema nervioso es nuestro tejido «vampiro», dada su avidez por la sangre. La vascularización del nervio periférico es además especialmente sensible a los cambios mecánicos. Los vasos intraneurales presentan una disposición ondulada que permite cierta adaptación a los movimientos y cambios de longitud del nervio durante las actividadesbde la vida diaria.

Diversos estudios experimentales han mostrado que incrementos moderados de tensión neural pueden alterar inicialmente el retorno venoso intraneural, mientras que elongaciones mayores son capaces de comprometer progresivamente el flujo arterial y capilar. En modelos en cadáver y animales, elongaciones cercanas al 15% de la longitud nerviosa se han asociado a una reducción significativa o incluso interrupción del flujo sanguíneo intraneural mantenido.

Estos datos no pueden extrapolarse de forma directa a la práctica clínica, pero ayudan a comprender por qué la magnitud, velocidad y duración de la carga mecánica son variables relevantes en el tratamiento del sistema nervioso.

Por otro lado, los movimientos oscilatorios y las técnicas de deslizamiento neural parecen favorecer cambios de presión y excursión intraneural que podrían contribuir a mejorar la dispersión del edema intraneural y facilitar la microcirculación local, especialmente en contextos donde existe mecanosensibilidad aumentada o restricción del movimiento neural.

Transporte axoplásmico y movilidad neural

La función del nervio periférico depende en gran medida del transporte axonal, mecanismo encargado del desplazamiento de proteínas, neurotransmisores, organelos y otros elementos esenciales entre el soma neuronal y los tejidos periféricos.

La compresión mantenida y la tensión excesiva pueden interferir en este transporte, alterando la fisiología del axón y el metabolismo celular. Estudios experimentales demostraron hace años que el mantenimiento de presiones relativamente bajas sobre un nervio periférico pueden disminuir el flujo axoplásmico y modificar la conducción nerviosa.

Históricamente se propuso además que el axoplasma presentaba propiedades tixotrópicas, de modo que el movimiento favorecería una menor viscosidad y un mejor flujo intracelular. Aunque esta hipótesis tiene actualmente menor relevancia dentro de la neurociencia contemporánea, sí contribuyó al desarrollo del concepto de que la movilidad neural puede ser importante para mantener condiciones fisiológicas adecuadas dentro del nervio.

Respuesta celular y neuroinflamación

Uno de los campos de mayor desarrollo reciente es el estudio de la mecanobiología neural. La carga mecánica aplicada sobre el nervio puede modificar la actividad celular y molecular tanto en neuronas como en células de Schwann, fibroblastos intraneurales y células inmunitarias.

Los estudios in vitro y en modelos animales muestran que cargas mecánicas moderadas y controladas pueden favorecer fenómenos relacionados con la regeneración axonal, la orientación del crecimiento neuronal y la expresión de determinados mediadores celulares. Por el contrario, cargas excesivas o mantenidas se asocian a cambios inflamatorios, alteraciones estructurales y aumento de la mecanosensibilidad.

En modelos experimentales de lesión nerviosa y dolor neuropático, algunas técnicas de movilización neural han demostrado reducir los mediadores proinflamatorios como TNF-α e IL-1β, así como generar cambios en los marcadores relacionados con la sensibilización periférica y central. Sin embargo, debemos señalar que gran parte de esta evidencia procede de investigación preclínica, por lo que todavía existe incertidumbre sobre el alcance clínico exacto de estos mecanismos en humanos.

Efectos sobre la sensibilización del sistema nervioso

Además de sus posibles efectos locales, la movilización neural podría influir sobre mecanismos de procesamiento nociceptivo a nivel del ganglio de la raíz dorsal y del sistema nervioso central.

Algunos estudios experimentales han observado modificaciones en la expresión de receptores asociados al dolor neuropático y la sensibilización, incluyendo TRPV1, Sustancia P y marcadores de activación glial. También se han descrito cambios en estructuras implicadas en la modulación descendente del dolor.

No obstante, de nuevo estos hallazgos deben interpretarse con prudencia. Aunque aportan plausibilidad biológica a ciertos efectos clínicos observados tras la movilización neural, todavía no permiten afirmar que exista una relación causal directa ni uniforme en todos los pacientes.

La importancia de la dosificación mecánica

La evidencia disponible coincide en que el nervio periférico posee una tolerancia limitada frente a la carga mecánica mantenida. Tensiones excesivas, velocidades altas de elongación o compresiones prolongadas pueden generar alteraciones en la conducción nerviosa, incremento de la presión intraneural, desmielinización focal y aumento de la sensibilidad mecánica.

Por este motivo, el objetivo clínico de la neurodinámica actual ya no se entiende como “estirar” el nervio, sino como aplicar una carga mecánica suficientemente dosificada para favorecer la movilidad y la fisiología neural sin superar la capacidad adaptativa del tejido ni aumentar la irritabilidad.

Desde una perspectiva clínica contemporánea, la neurodinámica representa por tanto una intervención basada en principios biomecánicos y fisiológicos simultáneamente, donde la calidad de la dosificación parece ser más importante que la intensidad de la tensión aplicada.

Referencias

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