Fofisano

  • 1 julio, 2015
florencia, italia

Pero que muy bien le ha venido a más de uno eso del “fofisano”

Parece ser que algunos actores hollywoodienses, de esos que sirven de referente estético a muchos, salieron en ciertas fotos o películas luciendo una bondadosa rechonchez decorada de redondas barrigas. Y este look despreocupado ha tenido, por alguna razón, tirón en los últimos meses.

Fofisanos los han llamado.

Y así es como la versión masculina de la operación bikini, que diseminaba por las playas excesos musculares ataviados de mínimos ropajes, ha compartido espacio con cuerpos menos esculpidos, o al menos esculpidos de otra manera que requiere menos esfuerzo físico.

Lo cierto es que a mí todo esto de los cánones estéticos siempre me ha parecido una estupidez. Resulta curioso encontrar como históricamente han cambiado tan radicalmente aquellas características que hacen de él y ella el bello y la bella.

La evolución del canon estético de la mujer ha sido mucho más variable, aparentemente alejándose poco a poco de la figura representativa de la fertilidad femenina. Las tres gracias del juicio de Paris, ni comparación con las exprimidas y demacradas modelos de hace unos años, sírvanos de ejemplo.

El Juicio de Paris de Rubens

 

Pero en cuanto al varón, no creo que desde el David de Miguel Ángel muchos cambios hayan mejorado la percepción de la estética de la masculinidad.

David, de Miguel Ángel

Y es que no nos engañemos, las conveniencias sociales y/o comerciales pueden ofrecer la idea que les venga en gana, pero no van a convencer a nadie añadiendo lo de sano al fofisano.

Porque la salud metabólica no permite el deposito indiscriminado de excedentes. No tengo mucha idea de dietética y nutrición, pero salvo para las morsas y otros seres que necesitan abrigarse ante el frío atroz de su entorno, lo que está claro es que los michelines representan un innecesario sobrante.

El hecho de que ese depósito graso se relacione con belleza me parece perfecto. Como me lo parecerían las narices anchas, la delgadez extrema, los ojos azules o un lunar en la nalga. A cada cual su selección del gusto.

Pero un cuerpo saludable es un cuerpo ejercitado y con un peso correcto y bien distribuido. Porque representa una función conveniente de aquello para lo que está diseñado; moverse.

La medicina actual reconoce formas de obesidad saludable en base a valores bioquímicos en sangre correctos de colesterol, entre otros, así cómo formas de notable delgadez metabólicamente equilibradas. Pero dudo que representen la norma.

Ahora bien, si con lo de sano hacemos referencia a salud biopsicosocial en cuanto a felicidad y satisfacción, parece ampliamente aceptada la idea de que la curva de la felicidad, aporta, pues eso,… felicidad. Desde luego mucho estrés no representa, y no me importaría, aceptando tal precepto, lucir una modesta versión de la misma.

¿qué tal si le llamamos, a la tendencia, fofihappy?

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