Reventando neuromatrices del dolor

  • 9 diciembre, 2013

En cuestión de una semana han sido 2 los episodios de reventamiento matricial del dolor que han llegado a mis oídos.

El primer caso ha sido un paciente cuyos mecanismos del dolor no pasaban por su mejor momento, en relación con un largo proceso de patología articular. Su problema le había separado de sus actividades lúdico-deportivas, y mermado considerablemente a nivel psicosocial. En el peregrinaje característico de estas personas que sufren de dolor e incomprensión, el paciente del que os hablo sufrió el infortunio de asistir a una sesión clínica rodeada de alumnos, con la esperanza de encontrar solución a su padecimiento. Pero un enfoque abusivamente estructuralista, en el que la convencida insistencia verbal y manual en el desorden articular como principal origen del dolor protagonizó el evento, únicamente logró incrementar el dolor del paciente. Un aumento del dolor, de la indefensión y el sufrimiento a niveles para nada relacionados con la disfunción articular. Pese a la notable distancia que me separaba de aquel suceso, ahora que lo pienso creo que aún oigo el eco relacionado con el momento en el que la neuromatriz del dolor del paciente debió reventar.

¡Plof!

Radiculopatia OSTEON Alaquas Fisioterapia Carlos Lopez Cubas

El segundo caso fue en mi consulta, cuando durante la anamnesis una paciente me mostró la ilustración con la que le habían explicado la causa de su problema. Os dejo en la imagen de arriba dicha ilustración, y creo que resulta innecesario relatar la explicación que la acompañó. Jamás había escuchado una descripción tan periferalista y alejada de la magnitud y relevancia del dolor neuropático relacionado con una radiculopatía lumbar. Fueron necesarios unos 5 minutos para poner en orden las cogniciones maladaptativas de la paciente, para ayudarle a entender por qué y para qué estaba tomando eso del Lyrica y antidepresivos, cuando ella no tenía depresión ni convulsiones epilépticas. Hablamos de la médula y el cerebro, del sistema inmune, y también, pero no en exclusiva, del ganglio de la raíz dorsal. No hablamos de “cables pelados” refiriéndonos al nervio, ni de chispazos y pinzamientos, ni de discos empujando de forma progresiva e irremediable.

Ahora que lo pienso, y dada la disposición de la paciente a actualizar sus ideas, creo que esa neuromatriz no llegaría a reventar en el momento de la ilustración… hubo salvación.

La situación me hizo recordar lo mucho que gusta recrearse en la yatrogenia ajena, criticando los efectos deletéreos de fármacos y cirugías,… y lo poco que gusta mirarse el ombligo para encontrar el potencial daño de nuestra praxis como fisioterapeutas cuando ignoramos las situaciones que requieren dejar las manos en los bolsillos y un uso acertado de la educación como herramienta terapéutica.

 

8 comments on “Reventando neuromatrices del dolor

  1. Si se pudieran tatuar las entradas, me tatuaba la tuya.
    Ahora, mientras tanto, sentémonos a esperar la autocrítica mientras escuchamos a los grillos.

    Cri. Cri. Cri.

    1. Yo se la tatuaba a mi jefe. Menos mal que al menos entre mis compañeros voy introduciendo todos estos conceptos que voy aprendiendo de todos vosotros.

      #Yotambiénhesidoyatrogénica.

  2. Plas..plas..plas… Menos mal que estos pacientes han pasado “por tus manos”. Eres un crack!!!

  3. jorge_ze dice:

    Excelente entrada Carlos, gracias por la invitación a la autocritica. Porque si es verdad que no siempre los fisios hemos sido ni tan molones, ni tan EB ni tan Doctores como ahora. Da miedo pensar todo lo mal que uno lo ha hecho en una profesión como la nuestra, pero es parte necesaria del continuo avance profesional, eso sí, cada cual a s ritmo.
    El tema del dolor es uno de esos donde probablemente más “nocevadores” hayamos sido/seamos. Quizá s debido a que nuestra incursión en estos asuntos sea relativa mente reciente.

  4. Asumo mi parte de responsabilidad, pues también he contribuido al dolor de mis pacientes producto de mi desconocimiento de la neurobiología del dolor, aunque lucho por cambiarlo día a día desde mi despertar.

    Me sumo, pues, a la autocrítica sabiendo que en ocasiones es necesario sentarse a hablar con el/la paciente, explicarle como es realmente lo que le está pasando y por qué le pasa. Y cuando no lo sabemos, es mejor estar callados y no afianzar creencias o conductas que nada ayudarán a nuestros pacientes en su proceso de dolor.

    Gran entrada Carlos, como de costumbre.

    Un saludo.

  5. Mi titular sería: “La educación como herramienta terapéutica”. Esa frase final me cala bien hondo, ahora toca hacer autoombligo.

    Thanks !

  6. Ales dice:

    Es todo un placer tanto leerte como haberte tenido como profesor, sobretodo para aquellos que, todavía estudiando la carrera, debemos conocer estos aspectos tan relevantes de la fisioterapia. Gracias por tus aportes y por tus clases, espero disfrutar de ellas en alguna otra ocasión.

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