Olímpicos

  • 28 agosto, 2012
dibaba etipia 10000

Este verano hemos podido admirar las proezas atléticas de miles de deportistas durante los Juegos Olímpicos celebrados en Londres.

Gracias a la magnífica cobertura de rtve, hemos sido partícipes desde casa (los más afortunados, en vivo y en directo desde la capital británica) del evento deportivo más importante a nivel mundial, que cada año bisiesto nos ameniza el estío.

Participantes de todos los rincones del planeta han representado a su nación, esforzándose por batir con honesta competitividad a sus contrincantes. Personas de dispares condiciones, culturas, religiones, todas con el objetivo de ver premiado su esfuerzo, y el anhelo de las medallas como sueño.

Con esta entrada me gustaría destacar la participación de tres atletas, primero porque como corredor me resulta más cercana su actuación en el deporte Rey de las Olimpiadas, y segundo porque entre tanto monstruo (en el sentido positivo del término, y desde la más profunda admiración) es posible que hayan pasado algo desapercibidos.

La primera atleta es la etíope Tirunesh Dibaba, campeona olímpica de la prueba de 10.000m. Una heroína del fondo que, con unos 600 últimos metros de vértigo, demostró lo que es echarle narices de una forma poco vista: teniendo ganada la prueba, en ningún momento se acomodó; sabiendo que el esfuerzo extraordinario no le haría batir el récord de la prueba, y sabiendo por otro lado que el grupo de perseguidoras no la alcanzaría, siguió a un ritmo de vértigo movida por el orgullo y los aplausos de reconocimiento del público. Una actitud, sencillamente, digna de elogio.

El segundo atleta es el sudafricano Óscar Pistorius, un ejemplo de superación, al conseguir, tras varios tira y afloja con el Comité Olímpico Internacional, que le dejaran participar en la prueba de 400m. La particularidad de este atleta es carecer de piernas, y utilizar unas prótesis para correr a una velocidad sorprendente. Parece ser que nuestro Instituto de Biomecánica de Valencia ha sido el encargado de dar fe a la deportividad de dichos artificios, confirmando que su uso no le reporta una ventaja con respecto a sus competidores.

Y el tercer atleta (por mi destacado) es el keniano David Lekuta Rudisha, desde el 9 de agosto plusmarquista mundial de la prueba de 800m. Un aplauso especial para el campeón en la prueba más dura del atletismo (opinión compartida con muchos, algo que he comprobado en mis carnes en más de una ocasión), por una exhibición desde el primer metro y hasta la línea de meta.

Etiquetas: ,

One comment on “Olímpicos

  1. Laura dice:

    Ostras Carlos, yo sería incapaz de quedarme sólo con tres deportistas, los JJOO ofrecen demasiados momentos especiales… Y esto todavía no ha terminado, ahora vienen los paralímpicos! 😀

    Saludos!

Deja un comentario