Diferenciación estructural y continuidad mecánica: nervio sí, fascia no

  • 12 junio, 2012
osteon alaquas dolor dormir reposo
Tengo que reconocer que muestro cierta debilidad a creer lo que publica gente como Bob Nee, Gwen Jull, Bill Vicenzino y Michel Coppieters.
Qué cosas, ¿verdad?Y mira por donde, hace no mucho, este grupo de intrépidos investigadores decide publicar bajo el título “TheValidityofUpperLimb NeurodynamicTestsforDetecting PeripheralNeuropathicPain” su científico punto de vista en relación con, entre otras cosas, la continuidad mecánica puesta a prueba durante la maniobra de diferenciación estructural atribuida a ciertos tejidos, como son el tejido neural y la fascia.

En el artículo defienden la capacidad de los ULNTs (tests neurodinámicos del miembro superior) para valorar la mecanosensibilidad neural, como componente del dolor neuropático periférico. Otros tests, como el Spurling o el de flexión-compresión del codo, también basan en identificar la elevada mecanosensibilidad neural su definición diagnóstica. En los ULNTs, el aspecto más destacado es la adición de tensión a las estructuras, en principio neurales.

Pero claro, la continuidad anatómica del tejido fascial, realidad innegable, podría hacer pensar (de hecho, varias orientaciones terapéuticas asientan en esta idea), que las respuestas clínicas podrían provenir de la fascia y no el nervio. Para lo cual, habría que comprobar que durante los ULNTs existe una transmisión efectiva de tensión por parte de la fascia, además de la ya comprobada del nervio, y que responde al realizar una diferenciación estructural (quitar tensión mediante movimientos articulares a distancia del área en que se presentan los síntomas, para comprobar que la resolución de los mismos proviene de ese tejido que ha sido “destensado” desde el otro extremo).

Los autores revisan la evidencia seria al respecto, y concluyen que, acorde a la literatura científica actual, no existe estudio alguno que haya medido el efecto de la diferenciación estructural sobre el estado mecánico de la fascia.

Con lo cual, si nos basamos en la investigación hasta la fecha, podemos afirmar que, si cuando reproducimos un dolor en el antebrazo mediante una determinada posición del mismo, dicho dolor cambia al mover el cuello, el tejido responsable es el neural.

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7 comments on “Diferenciación estructural y continuidad mecánica: nervio sí, fascia no

  1. Carlos dice:

    Y algo que resulta obvio, sigue dando de comer a muchos “fascianados”.Incluso a los que enseñan a día de hoy a los futuros fisios. Pero claro, esos leen poco o nada.

    Abrazos

    C.

  2. FCM Salud dice:

    Parece haber desde hace algún tiempo cierto “pique” entre “neurodinámicos” y “fasciosos”. Estéril desde mi punto de vista: la evidencia se decanta aplastantemente a favor de los conceptos neurodinámicos. Como sevillano no deja de sonarme al gran dilema al que nos sometemos desde nuestra más tierna infancia: “¿Y tú eres del Betis o del Sevilla?. La diferencia está en que tus colores los eliges con el corazón (si no, no sería del Betis) y la terapeútica los eliges con la cabeza.

    Saludos.

    1. Anonymous dice:

      Hay otra visión….a todos nos gusta el futbol !!! y todos los equipos hacen partidos buenos y malos.

  3. fildarin dice:

    La inducción miofascial tiene un problema gordo (y lo digo yo que hice la formación completa) y es que toda la investigación que se realiza sobre fascias va encaminada a intentar demostrar la hipótesis inicial (que si la contracción fascial, que si la memoria de la fascia…).

    Cualquier seguidor de C.S.I. recordará que Grissom decía “encuentra pruebas y luego elabora la teoría, no alrevés”.

    Si mi ritmo de vida me lo permite intentaré escribir una entrada sobre cómo creo que queda a día de hoy la inducción miofascial (MFR más allá del charco)

    saludos de un semi-“fascioso”

    1. FisioStacruz dice:

      Como siempre que voy a contestar a un post, alguien se ha expresado mejor de lo que lo haría yo. Espero ese post, que me interesa bastante como otro semi-fascioso.

  4. Anonymous dice:

    Mejor prudencia. No tengo claro que los tests neurodinámicos aporten algo nuevo frente a los de toda la vida (Spurling, Phalen…). La electromiografía, que se usa como referencia para medir la sensibilidad y especificidad, tampoco parece que sea una maravilla en cuanto a la correspondencia entre hallazgos en la prueba y síntomas. Pero bueno, diagosticar un síndrome del tunel del carpo (la neuropatía periférica más común del miembro superior) no parece muy difícil a partir de lo que cuenta el paciente y de los hallazgos de la exploración. Sí que parece algo más difícil tratarlo, y en eso no tengo nada claro que los “neurodinámicos periféricos” vayan por delante de los “fasciosos”.

    1. Si es que realmente no lo tienes claro, podría comentarte que los tests neurodinámicos, cuando se saben realizar, evalúan mejor la patomecánica neural que los tests neuro-ortopédicos clínicos clásicos, al poner a prueba más componentes de dicha mecánica.

      De hecho, varios tests neurodinámicos evolucionan a partir de los tests neuro-ortopédicos, afinandolos en tensión y compresión según lo que evaluamos.

      Y, al respecto del STC, de acuerdo en que es difícil tratarlo, sobre todo porque no sólo con neurodinámica obtenemos resultados, ya que la implicación central es primordial en esta frecuente patología.

      Cuando sí corresponde con patología neuropática periférica como tal, puedo asegurarte que desde la neurodinámica los recursos terapéuticos superan el abordaje de la fascia.

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