Guitarra

  • 8 septiembre, 2010

Hace unas horas he estado escuchando a uno de los guitarristas que más impacto me ha causado.

Se trata de Ricardo Gallén, y esta ha sido la segunda vez que he disfrutado de un concierto suyo.
La maestría y virtuosismo con que este artista hace vibrar la guitarra son verdaderamente sorprendentes. El año pasado comentaba con un compañero fisioterapeuta que las posiciones que adquieren sus manos al tocar, son tan inverosímiles que ni el mismísimo Kapandji, eterno experto en biomecánica, que mostró en sus obras su amor por las manos, habría imaginado tales posibilidades a la hora de desarrollar sus ilustraciones.
Mucho más que manos, el alborotado ajetreo sináptico que genera el arte de este guitarrista consigue irremediablemente despertar la admiración.
Qué bonito sería observar el comportamiento de ese locuaz cerebro durante su intervención, observar el sinfín de lucecitas que de forma alocada, pero perfectamente sincronizada y controlada, se relacionan con las áreas somatosensoriales y somatomotrices que tan ampliamente representan los dedos de Ricardo Gallén…
Enhorabuena, maestro.

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One comment on “Guitarra

  1. Anonymous dice:

    Buenos días Carlos, un año más tengo la suerte de acompañarte y disfrutar del arte de Ricardo Gallen.
    Me sigue sorprendiendo como el primer día su virtuosismo biomecánico y su control motor hasta el detalle más inverosímil.
    Movimientos precisos, exactos, coordinados… que deleitan y emocionan al oído, pero sorprenden y seducen al razonamiento.

    Sus manos y dedos se mueven al ritmo impuesto por su versado director (su cerebro), que impone no solo por su tamaño, si no por la especialización de su metódica práctica (patente en sus conciertos) y teórica, capaz de explicar y demostrar día tras día.

    Tal vez si Penfield hubiera investigado su cerebro, habríamos salido menos agraciados y con un homúnculo en forma de guitarra.

    Un abrazo,
    Ximo

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