Whiplash y desilusión

  • 24 febrero, 2010

Hace unos días atendí a un paciente por un whiphash.
Un latigazo cervical como toca, con un camión embistiendo por detrás al no parar en el ceda de la rotonda. Nada de tonterías, el coche de mi paciente encalado en la rotonda.
Acude a las 2 semanas del accidente, con el collarín marca “mutua”.
Tras unos 20 minutos de examen subjetivo, en los que descubro que mi paciente nunca había sufrido un percance violento anterior, ni padecía con anterioridad desórdenes del movimiento o dolor relacionado con la columna, que se muestra algo catastrofista (lo normal para estos casos, nada exagerado en mi opinión), que sus conocimientos al respecto del tipo de lesión están distorsionados por la praxis médica recibida hasta el momento, que acepta la inmovilización y teme el movimiento, que sufre una miscelánea de dolores en áreas como hombro, brazo, cuello, cabeza, dorsales, y “un culo”,… como íbamos, tras esos 20 minutos, establezco lo que van a ser las “banderas amarillas” a seguir atendiendo, los aspectos cognitivos que tendré que reeducar, el tipo de examen físico que voy a empezar haciendo, y las contraindicaciones a atender en esta primera sesión.
Invito a mi paciente a la zona de exploración (queda más elegante que llamarlo la camilla), le hago moverse, mirar en varias direacciones, agacharse, observo su postura y su mímica, el tono de voz, la actitud,… una vez sentado en la camilla, y aún antes de tocar, valoro su neurodinámica a nivel activo (slump y esas cosas). Revaloro en esta posición la movilidad, y empieza a palpar su cuello, buscando áreas sensibles, movimientos limitados o descontrolados, hombros para arriba, abajo, coge aire (primeras costillas se mueven como corresponde), algún test para los desfiladeros escápulo torácicos, otros ortopédicos para ver si la terapia manual es posible,… sigo explorando en supino el patrón de flexión cervical, el área suboccipal,…
Dejo unos 5 minutos para aplicar alguna técnica suave para aliviar al paciente (en una primera sesión sobre todo atiendo a la exploración, no de mucho tiempo para tratar muchas cosas ni comenzar con las explicaciones más profundas.), y lo devuelvo a la silla para comentarle mis impresiones, corregir los primeros equívocos para que tome un rol activo y deje de tomar y hacer cosas extrañas, le indico algún ejercicio (más para implicarle en su tratamiento, en estos momentos, que realmente con otros fines), y comienzo a establecer con él las pautas y objetivos de mi propuesta de orientación y tratamiento de su problema.
Creo que hasta aquí obro como corresponde, y animo a los lectores a referir sin prejuicios sus objeciones y recomendaciones. Pero entonces, mi paciente dispara su comentario, para dejar claro su objetivo de mi tratamiento.
“Bien, bien, pero vamos, yo lo que quería es que, si me tienes que hacer unos masajes o algo, hazlo, pero vamos, sobre todo quería que me hicieses un informe para que me paguen como toca cuando sea el juicio, porque el abogado me ha comentado que…”
Y yo, con cara de pasa, suspiro con resignación y la ilusión profesional del momento en el subsuelo (mi centro está en un bajo sin garajes debajo, si los hubiera, allí habría que buscar mi ilusión).
Menos mal que el siguiente paciente desvía mi atención, y que la distracción es el analgésico más potente.
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8 comments on “Whiplash y desilusión

  1. Anonymous dice:

    Estás hablando sobre un nivel de limitación del sentido común del 1000 pares de c… No es que no quieran seguir un programa de ejercicios, ni que no confíen en tí, ni que sus expectativas no sean satisfechas, hablamos de ser un auténtico “corto” que no sabe apreciar la calidad del profesional que tiene delante, que no se le pasa por la cabeza el valor que puede tener la información que se le da,etc…

    Opino que SÍ existen los casos perdidos de antemano..Ahora bien, su impacto es superado con creces por los ptes que conscientes, por cultura inteligencia y sentido común de saber lo que vale y lo que no…

    Me identifico mucho contigo
    Amigo, esto es España…”Spain is díferen”

  2. iMAM dice:

    Yo a este tipo de pacientes les aplico el Decreto 5º: “si yo te sufro, alguien tiene que compensármelo”.
    Y directamente les incremento el precio en 5-10 €.

  3. Anonymous dice:

    De todo hay en la viña del señor, entre estos y los de “mira, yo no voy a hacer nada, prefiero venir de vez en cuando y que me hagas tú lo que me tengas que hacer”….. a los primeros, intentarles hacer ver que su cuerpo es mucho más que su bolsillo, a los segundos, invitarles a no volver a la consulta….

  4. Samfrado dice:

    La historia del collarín es típica. Nunca se debe poner un collarín más de una semana… pero llevar collarín aveces se cobra. Además de que por mucho que se diga que se use solo durante menos de 5 días está comprobado que al salir de la consulta un paciente recuerda menos del 30% de los consejos que ha recibido. Incluso dados por escrito no se leen.

    Por otro lado:
    La mayoría de los pacientes piensan que la fisioterpia consiste en tumbarse y recibir masajes. Muy pocos comprenden que también se puedan hacer ejercicios activos supervisados pero sin que el fisioterapeuta esté tocando al paciente, y cualquier técnica en la que se le ponga las manos encima puede ser confundida con un masaje. Además algunos pacientes se quejan de que en vez de amasar donde les duele los fisioterapeutas les mueven el hombro e incluso les hacen daño. “¿Cómo voy a recuperar el movimiento del hombro si no me hacen un masaje de pegamiento en el tendón que tengo roto? Seguro que no tengo un pindamiento y no me lo han visto?” Pueden preguntar como quieran y no tienen por qué saber.
    Hay algunos estudios que prueban que el nivel intelectual alto de una persona se relaciona con menos complicaciones médicas, menos visitas, menos pruebas diagnósticas, menos intervenciones quirúrgicas y mayor seguimiento de tratamientos crónicos y consejos para la salud. Lo contrario es aterrador: un nivel intelectual bajo se asocia con más complicaciones, más pruebas diagnósticas innecesarias, más operaciones y peor seguimiento de tratamientos crónicos y consejos para la salud.

    A todos las maniobras de valoración que hiciste te recomiendo que sumes alguna de valoración de la simulación. Este libro me abrió mucho los ojos: Simulación en patología espinal.

    http://scielo.isciii.es/scielo.php?pid=S1135-76062005000200009&script=sci_arttext

    ¿Por qué alguien escribiría algo así? Por que se da, muchos pacientes mienten y el dolor es una de las cosas más fáciles de fingir.

    La simulación es una patología que nace del miedo, es estimulada por los abogados y se cura con un beredicto.

  5. Samfrado dice:

    El fallo del collarín es típico. Pero aunque le digas en urgencias (he hecho urgencias de traumatología durante 4 años en un hospital público) que no utilice el collarín más de 4 días no lo recordarán al cruzar la puerta. Incluso dado por escrito negarán que le hayan dicho o dado ninguna información sobre eso en la siguiente visita mientras te enseñan el único papel que les dieron con las instruciones de lo que debía hacer.

    Por otro lado la mayoría de los pacientes piensa que la fisioterapia consiste en tumbarse y recibir un masaje.
    Los pacientes en la consulta (soy médico rehabilitador) muchas veces lo piden. Además se quejan de que les enseñan ejercicios para hacer solos sin que les toquen o que el masaje que le hacían ni era masaje ni nada porque no le “hacen un masaje de pegamiento en el tendon roto” sino que le mueven el hombro para arriba y para abajo. Además terminarán diciendo algo como que “y si tengo un pindamiento y no lo han visto, porque a mí no me duele pero tengo un daño muy grande”.

    Un libro que a mí me descubrió que no era el único que sospechaba de los pacientes así es SIMULACIÓN EN PATOLOGÍA ESPINAL.

    http://scielo.isciii.es/scielo.php?pid=S1135-76062005000200009&script=sci_arttext

  6. Gracias por todos los comentarios!
    A los anónimos por su apoyo moral 🙂 ,
    a iMAM por la idea del 5º decreto, que estudiaré con detenimiento,
    y a Samfrado por su aportación y la referencia al libro de Martínez-Quiñonez.

  7. Irene Fra dice:

    Llego un poco tarde quizás a esta entrada pero no me resisto a compartir tu “desilusión” (mal de muchos… consuelo de fisios, ya que estamos hoy con los #refranesfisio ;))
    Hace poquito una paciente me soltó la siguiente perla mientras se tumbaba en la camilla: “¡no me dejes muy bien que el miércoles viene a verme el médico forense!”
    Menos mal que ya estaba boca abajo y no me vio la cara…

    1. qué cosas ocurren,… sin comentarios…

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