Parálisis facial, tratamiento

  • 27 septiembre, 2009

paralisis facial tratamiento

En una entrada anterior hablamos de la parálisis facial.

La parálisis facial idiopática (de causa desconocida) o de Bell, es la causa más común de parálisis facial periférica. Su incidencia es de 20 a 30 casos por 100 mil personas al año. Otras causas menos frecuentes de parálisis facial periférica son:

  • parálisis facial congénita
  • neurinoma del nervio acústico
  • neoplasias
  • causas traumáticas
  • infecciones (Herpes Zoster)

Tratamiento de la parálisis facial

El diagnóstico y tratamiento oportuno influyen directamente en el tiempo y grado de recuperación. Este tratamiento se desarrolla a partir de la reeducación muscular. Resulta oportuna la participación del equipo multidisciplinario específico (médico de familia, neurólogo, fisioterapeuta, enfermera, logopeda, en ocasiones incluso trabajador social), del paciente y su familia.

El tratamiento de la parálisis de Bell comienza con la protección ocular (gafas de sol, lubricación mediante lágrimas artificiales, férula oclusora ocular nocturna) y la educación del paciente.

Debemos tener en cuenta que la reducción de la ansiedad va a jugar un papel fundamental en estos casos. Además, la rumorología popular recomienda barbaridades del tipo de mascar chicle y vibradores como medidas terapéuticas mágicas, que en realidad lo que hacen es fatigar la musculatura y ralentizar su recuperación. El paciente debe saber todo esto para empezar con coherencia el tratamiento.

El tratamiento farmacológico inicial es importante, basado en corticosteroides. La combinación aciclovir-prednisona ha demostrado mejorar la recuperación y disminuye la degeneración neural. Es función del médico indicar y dosificar la administración de estos u otros medicamentos.

Fisioterapia y parálisis facial

Nosotros, los fisioterapeutas, somos los encargados de las medidas físicas:

  • calor en la hemicara afectada al inicio para mejorar la circulación,
  • electroterapia para mejorar el trofismo muscular (una medida que personalmente no encuentro muy apropiada, y cuya eficacia es dudosa a la luz de diversos estudios),
  • masaje de relajación de la musculatura afectada,
  • reeducación muscular. Es la parte más importante, y podemos diferenciar varias etapas en su aplicación.

Fases de la recuperación de la parálisis facial

El inicio se caracteriza por:
  • notable asimetría en reposo
  • mínimos movimientos voluntarios
  • ausencia de sincinesias
  • daño funcional severo
La reeducación muscular se basa en ejercicios activos asistidos (por el fisioterapeuta mediante presión digital), posteriormente activos libres (de los músculos, en este orden, frontal, superciliar, elevador del labio superior, canino, buccinador, borla y cuadrado de la barba, triangular de los labios, cutáneo del cuello y por último los cigomáticos), y por último enseñanza para la inhibición del reflejo de Bell (ejercicios de mirar hacia abajo, y entornar los ojos y mantener, siempre sin llegar a la fatiga).

En una fase más evolucionada, con un incremento de los movimientos voluntarios y ausencia de sincinesias, buscamos despertar los movimientos faciales activos simétricos, y si con seguridad no aparecen sincinesias, incluso resistidos. Es momento detrabajar la pronunciación de las consonantes y vocales en forma aislada y palabras que favorezcan el músculo orbicular de los labios. El programa de ejercicio se realizará frente a un espejo; es importante mantener la simetría en los movimientos faciales.

Sumados y siguiendo a los anteriores ejercicios de facilitación, es útil realizar ejercicios de control motor. Actuamos sobre todo sobre los músculos que muestran discinesias (movimientos anormales y anárquicos). Músculos que deben colocarse inmediatamente en posición de estiramiento sostenido para inhibirlos. Los músculos propensos a sincinesias o discinesias son los orbiculares. Los ejercicios son técnicas de disociación de la contracción ojo-boca y boca-ojo: durante la contracción de un orbicular, buscamos la contracción controlada del otro.

Las técnicas de relajación pueden acompañar el programa de ejercicio: palmopercusiones a hemicara afectada, ejercicios de relajación tipo Jacobson (contracción sostenida de tres a cinco segundos, seguidas de relajación completa aplicada a músculos faciales específicos),…

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